En el universo del cannabis, a menudo nos enfocamos en el cultivo, las genéticas y los efectos, pero rara vez nos sentamos a hablar de algo que cruza todas nuestras vidas: las finanzas personales. En esta nueva edición de Cata en Volá, tuvimos el privilegio de recibir a un invitado que, si bien está un poco alejado de nuestro mundo cannábico, es un verdadero maestro en el suyo: Francisco Ackermann.
Acompañados de Simón y Álvaro Riquelme, junto una exquisita flor de Risy McFurry (cortesía de Blimburn Seeds), pasamos de los prejuicios al conocimiento puro. En este artículo te resumimos las lecciones más valiosas que nos dejó esta conversación para que aprendas a cuidar tus lucas, evitar a los «vendehúmos» y entender cómo encaja el cannabis en tu bolsillo.
¿Cómo incluir el consumo de cannabis en tu presupuesto mensual?
Seamos honestos, la marihuana tiene un costo. Ya sea que compres en dispensarios, participes en asociaciones de cultivo o inviertas en tu propio indoor, es un gasto que debe estar planificado. Francisco Ackermann fue claro al respecto: a menos que tu consumo sea estrictamente medicinal y comprobado, el cannabis debe entrar en la categoría de «Ocio y Entretenimiento».
-
La regla del porcentaje: Según Ackermann, el total de tus gastos destinados al ocio (donde entra Netflix, salir a comer, el cine y, por supuesto, el cannabis) idealmente no debería superar el 15% a 20% de tu sueldo mensual.
-
Aterrizando los números: Si ganas $1.000.000 y gastas $40.000 mensuales en flores, eso representa un 4% de tu presupuesto. Parece poco, pero si le sumas las salidas, las suscripciones y «el bajón», ese porcentaje crece rápidamente.
-
La importancia de la planificación: El autocultivo a largo plazo suele ser la opción más inteligente para el bolsillo. Invertir poco a poco en tus equipos terminará siendo mucho más rentable que el gasto hormiga mensual.
La mentira de la «plata fácil» y los gurús de internet
Uno de los temas más candentes de la entrevista fue el fenómeno de las redes sociales y el éxito financiero. Ackermann nos advirtió sobre la mentira más grande que esparcen los supuestos gurús de las finanzas: que hacer plata es fácil.
-
El éxito no es empaquetable: No existen recetas de «10 pasos para ser millonario». El emprendimiento requiere esfuerzo, fracasos previos (el promedio es fallar unas 3 veces antes de acertar) y mucha resiliencia.
-
Cuidado con las ilusiones: Emprender solo por dinero rara vez funciona. Se necesita un propósito y entender que los modelos de negocio mágicos (como el dropshipping masivo o las promesas irreales con criptomonedas) suelen beneficiar solo al que te vende el curso.
El endeudamiento en Chile y la ilusión de las redes sociales
¿Por qué estamos tan endeudados? Además de realidades estructurales como los sueldos bajos y el alto costo de vida (arriendo, cuentas, supermercado), Francisco señala un factor psicológico brutal: el consumismo impulsado por las redes sociales.
Vivimos en una constante comparación. Sentimos la presión de tener el último iPhone o el auto del año porque es lo que vemos en internet, perdiendo de vista nuestra realidad financiera. Aprender a ser austeros y felices con lo que tenemos es un acto de rebeldía en la era digital.
El verdadero secreto: Aprender cuánto es «suficiente»
Quizás la lección más profunda de Francisco Ackermann en su paso por el estudio no fue sobre cómo ganar más millones, sino sobre la mentalidad.
La ansiada «libertad financiera» no se trata de tener dinero infinito para viajar a Dubái mañana, sino de aprender cuándo el dinero es suficiente para ti. Si tus necesidades básicas y tu estilo de vida (incluso uno austero y relajado) se cubren con una cifra específica, y logras generar eso de manera estable, ya ganaste el juego.
Por supuesto, no podíamos dejar ir a Francisco sin que experimentara la planta de forma responsable. Tras contarnos una desastrosa anécdota con un brownie en Jamaica, esta vez lo llevamos por el camino de la vaporización. Utilizando nuestros confiables equipos de Storz & Bickel, pudo apreciar los tonos cítricos, herbales y a «gomita» de la Risy McFurry, sin el humo ni la tos clásica de un caño.
La educación, ya sea sobre cómo invertir tu dinero o sobre cómo consumir de forma menos riesgosa, es la herramienta más poderosa que tenemos.
¿Qué te parecieron los consejos de Francisco Ackermann? ¿Tienes un presupuesto asignado para tus flores mensuales?