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Cultura

Aumentó el consumo adolescente de marihuana en Chile y algunos todavía creen en la prohibición.

Simón Pablo Espinosa

Periodista

Director Ejecutivo En Volá

No usamos fotos de adolescentes fumando, pero sí de jóvenes mayores con poca barba.

Vengo de un colegio en que me enseñaron que pajiarse y consumir drogas era pecado. Era un colegio hecho para Dios, lleno de cruces y de biblias, lleno de pecadores. ¿Qué sabe Dios de los pecados? Lo mismo que el gobierno de las drogas. Porque, o no las consumen o se hacen los que no las consumen, porque es pecado. Como los curas que, o no culean, o se hacen los que no culean, porque es pecado.

¿Es necesario consumir drogas para hablar de drogas? No. Tampoco es necesario ir a votar para hablar de política. Lo importante es que las discusiones obedezcan aproximaciones metodológicas y no agendas políticas, y no egos ni posturas que responden más a la sensación de perder poder, que a la intención de entender un problema social.

Cuando decidí consumir marihuana, era demasiado tarde, en mi mente ya era un pecado. Por lo tanto, hube de pecar públicamente y dejar que la gente me viera la marca de Caín en forma de ojos rojos. Y todavía, aunque me río, igual me da vergüenza ser pecador, igual no siempre es tan fácil decirlo, aunque todos sepan, porque todos pecan.

¿Por qué? Porque para mí es pecado, porque aprendí que era pecado. Esa idea se reforzó en mi cabeza en catequesis, en clases de religión y en inspectoría. Pero yo pasé y estoy vivo, hay otros que no, hay un niño que se mató en el Colegio Alianza Francesa, murió en pecado.

Aumentó el consumo adolescente de marihuana en Chile y algunos todavía creen en la prohibición.

Nota:

Ver en Netflix “Nanette” de Hannah Gadsby.

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